Qué exige el Código Técnico a una instalación de agua nueva

La sección HS 4 del Código Técnico de la Edificación, dedicada al suministro de agua, fija los mínimos que tiene que cumplir cualquier instalación nueva. Los que más condicionan el diseño son estos:
- Presión mínima en los puntos de consumo de 100 kPa para grifos comunes y de 150 kPa para fluxores y calentadores.
- Presión máxima de 500 kPa en cualquier punto de consumo. Si la red la supera, se instala una válvula reductora.
- Llave de corte general en zona común, accesible y señalizada, alojada en el armario del contador general si lo hay.
- Separaciones: la tubería de agua va al menos a 30 cm de conducciones eléctricas o de telecomunicaciones que discurran en paralelo y a 3 cm de las de gas.
La HS 4 también regula la compatibilidad de materiales para evitar corrosión. Por ejemplo, prohíbe colocar tubo de cobre antes que uno de acero galvanizado según el sentido de circulación del agua.
Con esos límites se dimensiona cada tramo según el caudal que se va a usar a la vez. Un diámetro escaso no se nota con un solo grifo abierto, pero sí cuando se ducha una persona mientras funciona la lavadora.
Lonjas que pasan a vivienda: lo que cambia en la fontanería
Convertir un local en vivienda en Bilbao requiere licencia municipal y un proyecto técnico que justifique las condiciones de habitabilidad. En Euskadi las fija el Decreto 80/2022, de condiciones mínimas de habitabilidad y normas de diseño de las viviendas. La fontanería se diseña dentro de ese proyecto, no después.
Los puntos que suelen dar más trabajo en una lonja:
- Saneamiento. El baño y la cocina nuevos tienen que llegar a la red del edificio o a la acometida con pendiente suficiente. Si el suelo del local está bajo respecto al colector, puede hacer falta elevar el suelo o bombear.
- Suministro propio. La vivienda necesita su contador y su llave de corte, lo que implica coordinarse con la comunidad y con la entidad suministradora.
- Agua caliente. Hay que decidir si será termo, caldera o bomba de calor, porque condiciona tomas y espacio.
- Humedad. Las plantas bajas son sensibles a la humedad del terreno. Tuberías y desagües no deberían quedar embebidos donde luego sea imposible revisarlos.
Nosotros hacemos la instalación; el proyecto y la licencia corresponden al técnico que firma la obra. Te recomendamos contar con él desde el principio para que el trazado de fontanería no choque con lo aprobado.
Grupos de presión en edificios: cuándo son necesarios y cómo se montan

A veces la presión de la red no alcanza los mínimos en los puntos más altos o alejados del edificio. Para esos casos, la sección HS 4 pide un sistema de sobreelevación, lo que en obra llamamos grupo de presión.
Según la norma, se compone de:
- Un depósito auxiliar de alimentación, cuyo volumen se calcula a partir del caudal máximo simultáneo del edificio.
- Un equipo de bombeo con al menos dos bombas de igual caudal funcionando en paralelo, de modo que si una falla la otra sigue dando servicio.
- Depósitos de presión con membrana, que evitan que las bombas arranquen con cada grifo que se abre.
Lo que más problemas da en edificios existentes es el mantenimiento. Un depósito de membrana sin carga de aire hace que las bombas arranquen y paren continuamente, se desgastan antes y el agua llega a golpes.
Cuando hay que instalar o renovar un grupo, conviene revisar también la reductora de presión de las plantas bajas. Lo que para el ático es presión justa puede superar los 500 kPa en el primero.
Contadores divisionarios: pasar de un contador general a uno por vivienda
En algunos edificios todas las viviendas comparten todavía un contador general y el gasto se reparte por cuotas. Pasar a contadores individuales hace que cada vecino pague su consumo real y facilita detectar fugas.
La sección HS 4 establece cómo deben quedar:
- Los contadores divisionarios se sitúan en zonas de uso común del edificio, con acceso fácil y libre.
- Antes de cada contador va una llave de corte y después, una válvula de retención.
- Deben quedar preparados con la preinstalación para enviar señales de lectura a distancia.
La obra consiste en montar la batería de contadores, normalmente en el portal o en un cuarto de instalaciones, y llevar un tubo desde cada contador hasta su vivienda. El recorrido de esos tubos por patinillos y escalera es lo que más condiciona el presupuesto, sobre todo en edificios sin hueco previsto.
El alta de cada contador la gestiona la comunidad con la entidad suministradora. En Bilbao y en los municipios integrados en el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia es el Consorcio; en el resto, el servicio de aguas de cada municipio. Para leer tu contador una vez instalado, tienes la guía de lectura del contador de agua.
Desagües según la sección HS 5: ventilación, registros y cierres

Una red de agua nueva sin un saneamiento a la altura acaba en olores y atascos. La sección HS 5 del Código Técnico, sobre evacuación de aguas, marca varios criterios que conviene tener presentes desde el diseño:
- Cierres hidráulicos de 50 mm de altura mínima en usos continuos y 70 mm en usos discontinuos, con 100 mm como máximo.
- Fregaderos, lavaderos, lavadoras y lavavajillas con sifón individual.
- Ventilación primaria: las bajantes se prolongan al menos 1,30 m sobre una cubierta no transitable, o 2,00 m si es transitable. La salida no debe quedar a menos de 6 m de una toma de aire exterior.
- Registros en colectores, de modo que los tramos entre ellos no superen los 15 m.
- Accesibilidad: las tuberías deben quedar a la vista o en huecos o patinillos registrables, y los sifones, accesibles desde el propio local.
En locales con mucho uso de agua, como hostelería, conviene sobredimensionar ligeramente los desagües de cocina y prever arquetas o separadores de grasas si el proyecto lo pide.
Para bajantes y colectores del edificio que ya existen y dan problemas, tienes la página de bajantes de comunidad.
Materiales, pruebas de presión y entrega de la instalación
Para el agua, en vivienda y local se usan sobre todo multicapa, PEX, polipropileno y cobre. La elección depende del recorrido, del tipo de uniones y de si la tubería va vista, empotrada o por falso techo. Si dudas entre sistemas, la guía de la tubería de PEX compara ventajas e inconvenientes.
Ninguna instalación se cierra sin prueba. La sección HS 4 exige pruebas de resistencia mecánica y estanqueidad antes de ocultar la tubería. Para tuberías metálicas remite a la norma UNE 100151:1988, y para las termoplásticas y multicapa, al método A de la UNE-CEN/TR 12108:2015 IN. El manómetro debe apreciar al menos intervalos de 0,1 bar.
Para los desagües, la HS 5 prevé pruebas de estanqueidad con agua, aire o humo. En la prueba con agua, la presión en cualquier punto de la red debe quedar entre 0,3 y 1 bar, y solo se da por buena cuando ninguna unión pierde.
Al terminar entregamos la instalación probada y te explicamos dónde están las llaves de corte y los registros. Así se prepara el presupuesto:
- Planos o croquis del local o de la vivienda, y proyecto técnico si existe.
- Visita para medir recorridos, cotas de desagüe y ubicación de contadores.
- Presupuesto cerrado por partidas antes de empezar: agua, saneamiento, equipos y ayudas de albañilería.














