Qué casas tienen fosa séptica en Bizkaia

La mayor parte de Bizkaia vierte sus aguas residuales a una red de saneamiento. El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia integra 98 municipios y da servicio a más de un millón de habitantes. Aun así, quedan edificaciones aisladas y núcleos dispersos que no tienen un colector cerca.
Son, sobre todo, caseríos, casas de barrios rurales en ladera y viviendas alejadas del casco urbano. La ordenanza de saneamiento del Consorcio llama a estas fosas instalaciones autónomas de depuración (IAD) y considera zona no servida la que está a más de 100 metros de la red o de una depuradora.
Una fosa séptica es un depósito enterrado con uno o varios compartimentos. Las aguas de la casa entran, los sólidos pesados decantan al fondo como lodo, las grasas flotan arriba como costra y el agua intermedia sale hacia un filtro o un terreno de infiltración. Las bacterias digieren parte de la materia, pero el lodo no desaparece: se acumula y hay que retirarlo.
Cada cuánto se vacía una fosa séptica
No hay una norma general que fije un plazo para una fosa privada. Depende del volumen del depósito, de cuántas personas viven en la casa y de lo que se tira por los desagües.
Algunas referencias útiles:
- Cronoshare aconseja vaciar cuando los residuos llegan a la mitad de la capacidad. En fosas de 3 m³ o más, eso suele ser cada 3 a 5 años, con una revisión anual.
- La ordenanza de saneamiento del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia fija una limpieza cada dos años para las fosas comunes de titularidad municipal que dan servicio a grupos de casas o barrios.
- El manual del fabricante, si la fosa es prefabricada, suele indicar la frecuencia para su modelo.
Una casa con muchos ocupantes, una fosa pequeña o un uso intenso en temporada acortan el plazo. Lo fiable es medir: se introduce una pértiga o un medidor de lodos y se ve qué altura ocupan el fondo y la costra.
Cómo se vacía y se limpia, paso a paso

El trabajo se hace con camión cuba, que aspira el contenido a su depósito con una bomba de vacío. Si quieres saber más del equipo, lo explicamos en la página del camión cuba para desatascos.
El orden habitual es este:
- Localizar y abrir las tapas de registro de cada compartimento, con el área señalizada.
- Medir el nivel de lodos y de costra para dejar constancia del estado.
- Romper la costra superficial y aspirar el contenido hasta el fondo.
- Lavar las paredes y el fondo con agua a presión y volver a aspirar.
- Revisar la arqueta de entrada, el tubo de salida y, si lo hay, el filtro biológico o de gravas.
- Comprobar que la ventilación no está tapada y cerrar las tapas.
Tras vaciarla, no hay que añadir productos químicos. Con el uso normal de la casa vuelve a llenarse de agua y la actividad bacteriana se recupera por sí sola. Lo que sí conviene es no echar lejía en cantidad, aceites ni toallitas.
A dónde va el lodo y por qué importa
El contenido de una fosa séptica es un residuo. No se puede verter en el terreno, en una regata ni en una arqueta de la red pública. La propia ordenanza de saneamiento del Consorcio prohíbe verter en pozos y arquetas del alcantarillado residuos que puedan obstruirlo o contaminar.
Para las fosas de titularidad privada en zonas no servidas, esa ordenanza establece que el vaciado, la limpieza y el transporte del lodo hasta la depuradora de Galindo, en Sestao, corren a cargo del titular. Además, el Consorcio puede ofrecer a estos usuarios un servicio colectivo de vaciado, regulado con una tasa en su ordenanza fiscal. Merece la pena consultarlo si tu casa está en un municipio consorciado.
Cuando hagamos el servicio, te decimos antes de empezar a qué depuradora o gestor autorizado va el residuo. Si alguien te ofrece vaciar la fosa muy barato sin decirte dónde descarga, pregunta: la responsabilidad de un vertido ilegal también puede alcanzar al titular.
Fosas cerca de la red: la ordenanza pide eliminarlas

Si tu casa ha quedado a menos de 100 metros de una red de saneamiento, la situación cambia. La ordenanza del Consorcio considera las fosas incompatibles con los sistemas generales de saneamiento y plantea su eliminación progresiva a medida que la red llega.
En concreto, las fosas de zonas ya servidas, o situadas a menos de 100 metros de ellas, deben clausurarse en el plazo de un año desde que el Consorcio apercibe al titular. En el segundo caso, además, hay que conectarse a la red más próxima. Mientras tanto, el vaciado y el transporte del lodo a Galindo siguen siendo del titular.
La conexión supone anular la fosa, llevar la tubería hasta el punto de enganche y construir la arqueta de acometida según las condiciones del Consorcio. Si estás en ese punto, puedes plantearlo como una instalación de fontanería y pedir el permiso antes de mover tierra.
Vertido al terreno: la declaración ante URA
Muchas fosas de caserío no son estancas: el agua clarificada se infiltra en la parcela. Ese vertido necesita el permiso de la Agencia Vasca del Agua (URA).
Según las preguntas frecuentes de URA sobre vertidos, en las cuencas cantábricas de Euskadi una vivienda unifamiliar puede sustituir la autorización por una declaración responsable de vertido si cumple estas condiciones:
- No puede conectarse a una red pública de saneamiento.
- Evacúa por infiltración en su parcela tras un proceso de decantación y digestión, como una fosa séptica.
- No hay pozos, fuentes ni manantiales a menos de 50 metros, ni cursos de agua a menos de 10 metros.
La declaración se registra en URA con al menos 15 días hábiles de antelación. Si en lugar de infiltrar recoges todo en un depósito estanco que retira un gestor autorizado, URA indica que ese caso no genera un vertido que autorizar. Para dudas sobre tu parcela concreta, la fuente es la propia agencia.
Gases, olores y seguridad junto a la fosa
Una fosa séptica acumula gases de la descomposición, entre ellos sulfhídrico y metano. En espacios cerrados pueden provocar intoxicaciones y, en concentración, riesgo de incendio. Nadie debe bajar a una fosa ni meter la cabeza por la tapa.
Si notas olor dentro de la casa, revisa primero que los sifones de desagües poco usados tengan agua. Un sumidero de garaje o un bidé que no se usa en meses deja pasar el olor de la red. Si el olor está fuera, junto a la fosa, el problema suele ser el llenado, una tapa mal asentada o la ventilación obstruida.
Las tapas de registro deben quedar bien asentadas y, si están en zona de paso, protegidas. Una tapa de hormigón vieja y agrietada puede romperse con el peso de una persona. En la guía para quitar el mal olor de las arquetas tienes comprobaciones sencillas antes de llamar.














