Si hueles a gas: esto no es un aviso para un fontanero

Un olor a gas no se resuelve llamando a un fontanero. Nortegas, la distribuidora de gas natural que opera en Bizkaia, recomienda en su web actuar así:
- Abre inmediatamente todas las ventanas.
- No acciones interruptores de luz ni enciendas cerillas o mecheros.
- Cierra las llaves del gas.
- Llama a su teléfono de urgencias de gas, el 900 400 523.
Si el olor es fuerte o alguien se encuentra mal, sal de la vivienda y llama al 112 desde fuera. La distribuidora que te corresponde figura en tu factura; si tu gas es de otra empresa o usas bombona, sigue las indicaciones de la tuya.
Solo cuando la distribuidora o un instalador de gas haya revisado la instalación y dado el visto bueno tiene sentido volver a encender la caldera y pensar en averías de agua.
Qué parte de la caldera es fontanería y qué parte exige instalador de gas
Una caldera mural combina dos mundos. Por un lado está el circuito de agua: la entrada de agua fría, la salida de agua caliente, la ida y el retorno de la calefacción, la llave de llenado, el vaso de expansión y la válvula de seguridad. Por otro está la combustión: la llave y el tubo de gas, el quemador y la salida de humos.
Cualquier intervención en la instalación de gas requiere un instalador de gas habilitado, como establece el Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos (Real Decreto 919/2006). Eso incluye conectar, desconectar o mover una caldera, cambiar el tubo de gas o manipular el quemador.
La parte de agua que queda fuera de la carcasa es terreno de fontanería: fugas en racores y latiguillos, llaves de corte que no cierran, radiadores que pierden agua, tuberías empotradas o la conducción del desagüe de la válvula de seguridad.
Cuando nos llamas, preguntamos lo justo para saber en qué lado está tu avería. Si todo apunta a la parte de gas o al interior del aparato, te lo decimos por teléfono antes de ir, para que no pagues una visita que no te resuelve nada.
La caldera pierde presión: dónde se escapa el agua

Una calefacción cerrada no debería consumir agua. Si la presión baja de forma continuada, el agua está saliendo por algún punto, visible o no. Estas son las causas que revisamos, de la más sencilla a la más escondida:
- Purgadores de radiador que no cierran bien o racores con una gota lenta.
- Válvula de seguridad que descarga a un desagüe, de modo que la pérdida no se ve.
- Vaso de expansión sin carga de aire: la presión sube al calentar, la válvula de seguridad descarga y al enfriar la presión cae por debajo del mínimo.
- Fuga en tubería empotrada bajo el suelo o en un muro, que a veces se delata como mancha de humedad en el techo del vecino.
Para distinguirlas se aísla por tramos, se comprueba la carga del vaso y, si hace falta, se localiza la fuga sin romper a ciegas.
Rellenar la caldera cada mañana puede parecer un apaño barato, pero cada litro nuevo trae oxígeno disuelto al circuito. Con los años eso termina en óxido, lodos, radiadores fríos por abajo y piezas internas atascadas. Aquí la cal pesa poco, porque el agua del Consorcio de Aguas es blanda (8,6 °F en Bilbao): el enemigo es la corrosión.
No sale agua caliente pero la calefacción funciona
En una caldera mixta, el agua caliente sanitaria solo se activa cuando detecta que abres un grifo con un caudal mínimo. Por eso lo primero es comprobar si el fallo pasa en todos los grifos o solo en uno.
Si solo pasa en un grifo, la caldera no suele ser culpable. Lo habitual es un aireador o un filtro atascado, un cartucho monomando que mezcla mal o una válvula termostática de ducha que no deja pasar caudal suficiente. Todo eso es una reparación de fontanería de las rápidas.
Si pasa en toda la casa, se revisan en este orden:
- El filtro de la entrada de agua fría a la caldera.
- La llave de entrada de agua fría, que a veces está medio cerrada tras una obra.
- La presión de la red en la vivienda.
Si todo eso está bien, el fallo probablemente está dentro: el sensor de caudal, la válvula de tres vías o el intercambiador de placas. Esas piezas internas las cambia el servicio técnico de la marca o un instalador habilitado para la caldera, y te lo explicamos así para que llames directamente a quien toca.
Si en tu casa el agua caliente sale de un termo y no de la caldera, tienes la página de termos eléctricos.
Revisión obligatoria de la caldera e inspección del gas: cada cuánto y quién la hace

Son dos obligaciones distintas y conviene no confundirlas, porque cada una la hace alguien diferente.
Revisión de la caldera (RITE). El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios fija en su tabla 3.1 que, en viviendas, las calderas murales de gas de hasta 70 kW se mantienen al menos cada 2 años. Los calentadores de agua a gas de hasta 24,4 kW, cada 5 años. Siempre prevalece lo que diga el manual del fabricante si pide más frecuencia. La hace una empresa mantenedora habilitada.
Inspección periódica de la instalación de gas. En Euskadi la regula el Decreto 125/2016 del Gobierno Vasco y se hace cada 5 años, dentro del año natural que corresponda. La gestiona la distribuidora, que avisa por carta, o una empresa instaladora. Revisa la instalación receptora: tubos, llaves, ventilación y conexión de los aparatos.
Si en esa inspección aparece una anomalía, la corrige una empresa instaladora de gas habilitada. Si la anomalía está en la parte de agua, como un latiguillo en mal estado junto a la caldera, eso sí lo podemos cambiar nosotros.
Desconfía de quien se presente sin cita diciendo que viene «del gas». La distribuidora avisa antes, y puedes comprobar la fecha de tu próxima inspección con ella.
Casos tipo en pisos de Bilbao y cómo se cierra el precio
Un aviso típico en un piso de los años sesenta con la caldera en la cocina es este: la presión baja cada dos o tres días y no hay goteos a la vista. Al revisar, la válvula de seguridad descarga a un desagüe, el vaso de expansión está sin carga y hay un radiador de hierro con una unión rezumando. Se arregla la unión, se revisa el vaso y se deja el circuito purgado.
Otro caso frecuente, tras una reforma: la caldera nueva funciona, pero el agua caliente tarda en llegar o sale tibia en la ducha. El problema está en el grifo termostático o en una llave de corte mal abierta, no en la caldera.
Así se cierra el precio con nosotros:
- Por teléfono, con el código de error, la presión y lo que ves, te decimos si es una avería de agua o de gas.
- Si es de agua, te damos una horquilla y el precio de la visita antes de salir, con el recargo de noche o festivo si lo hay.
- En casa, el presupuesto se cierra antes de empezar.
Para todo lo que va de la caldera en adelante, como radiadores, termostato y circuito, tienes también calefacción en Bilbao.














