Respuesta rápida
El detentor es la válvula situada en la salida del radiador, en el lado contrario a la llave o a la válvula termostática. No sirve para encenderlo o apagarlo: limita el caudal de agua que pasa por ese radiador para equilibrar la instalación, de modo que los cercanos a la caldera no se lleven el calor de los lejanos.
Paso a paso
- 1
Localiza el detentor de cada radiador
Busca en el extremo opuesto a la llave de mando una válvula con un capuchón liso de plástico, sin maneta. Al quitar el capuchón verás un tornillo con hueco allen o un vástago cuadrado.
- 2
Anota la posición actual antes de tocar nada
Cierra el detentor contando las vueltas hasta el tope, apunta el número y vuelve a dejarlo como estaba. Hazlo en todos los radiadores: si algo sale mal, podrás regresar al punto de partida.
- 3
Prepara la instalación
Abre del todo llaves y válvulas termostáticas y purga el aire de cada radiador. Comprueba que la presión de la caldera está en el valor que indica el fabricante, normalmente entre 1 y 1,5 bar en frío.
- 4
Enciende y mide temperaturas
Pon la calefacción a funcionar un buen rato hasta que se estabilice. Con un termómetro de contacto o de infrarrojos, mide en cada radiador la tubería de entrada y la de salida, y anota ambas.
- 5
Cierra un poco los detentores de los radiadores más favorecidos
Los radiadores más próximos a la caldera o con poca diferencia entre entrada y salida reciben demasiado caudal. Cierra su detentor media vuelta y espera a que la instalación se estabilice antes de seguir.
- 6
Repite la ronda hasta igualar
Vuelve a medir. El objetivo es que todos los radiadores tengan una diferencia de temperatura parecida entre entrada y salida y que los últimos del circuito calienten. Los más alejados suelen quedar con el detentor abierto.
- 7
Coloca los capuchones y guarda las anotaciones
Pon los capuchones para que nadie use el detentor como llave y guarda la hoja con las vueltas de cada radiador. Te servirá tras desmontar un radiador o cambiar válvulas.
Qué es exactamente un detentor y para qué sirve
En un radiador de agua hay dos válvulas. En la entrada, la llave o la válvula termostática, que es la que manejas. En la salida, el detentor, que trabaja escondido bajo su capuchón.
El agua caliente de la caldera siempre toma el camino más fácil. Sin regular, los radiadores más cercanos y con tuberías más cortas se llevan buena parte del caudal, y a los últimos de la instalación les llega agua tibia. El detentor frena el paso en los radiadores favorecidos para repartir el agua caliente entre todos.
Tiene una segunda utilidad: cerrando llave y detentor puedes aislar un radiador para desmontarlo, pintar la pared o cambiar una válvula sin vaciar toda la calefacción. Cuenta siempre las vueltas antes de cerrarlo.
Detentor, llave manual y válvula termostática: diferencias

Las tres piezas se parecen por fuera, pero cumplen funciones distintas.
- Llave manual de radiador. En la entrada. Abre o cierra el paso a voluntad; no sabe la temperatura de la habitación.
- Válvula termostática. También en la entrada, con un cabezal graduado que contiene un elemento sensible al calor. Cierra sola cuando la habitación alcanza la temperatura de su posición y abre cuando se enfría.
- Detentor. En la salida. Se ajusta una vez, con herramienta, para limitar el caudal máximo de ese radiador. No se toca a diario.
Algunas válvulas termostáticas modernas incluyen un preajuste de caudal en su cuerpo. En ese caso, parte del equilibrado se hace desde la propia válvula, y el detentor queda más como llave de aislamiento.
Síntomas de una calefacción desequilibrada
No todos los radiadores fríos se arreglan con el detentor. Conviene distinguir el problema antes de ponerse a girar tornillos.
- Unos radiadores arden y los del final están tibios: falta de equilibrado. Aquí sí actúa el detentor.
- Un radiador está frío arriba y caliente abajo: tiene aire. Hay que purgarlo.
- Un radiador está caliente arriba y frío abajo, o frío en el centro: acumulación de lodos en su interior. Requiere limpieza o lavado del circuito.
- Silbidos o ruido de agua en las válvulas: exceso de caudal en ese radiador, habitual en los más cercanos a la caldera.
- La caldera enciende y apaga constantemente: puede tener varias causas, desde el termostato hasta el caudal; conviene que la revise un técnico.
Si tras purgar y equilibrar un radiador sigue frío, revisa que su llave de entrada abre de verdad. Las termostáticas llevan un pistón que a veces se queda pegado tras el verano.
Instalaciones monotubo y calefacción central de comunidad

El procedimiento de esta guía corresponde a la instalación bitubo, la más habitual: una tubería lleva el agua caliente a todos los radiadores y otra la devuelve a la caldera. Cada radiador tiene su entrada y su salida separadas.
En instalaciones monotubo, presentes en algunas viviendas antiguas, los radiadores se conectan en serie sobre un único anillo y suelen llevar una válvula especial de cuatro vías con bypass. Ahí el equilibrado funciona de otro modo y cerrar un radiador no afecta igual a los demás.
Si tu edificio tiene calefacción central, el equilibrado de montantes y bombas es cosa del mantenedor de la comunidad. Dentro de tu vivienda puedes ajustar tus detentores, pero si todo el piso calienta mal, el problema suele estar antes de tu puerta.
Detentor que gotea, está agarrotado o se ha roto
Un detentor puede perder por el vástago cuando se gira tras años quieto, o por la tuerca de unión con el radiador. La primera suele resolverse apretando ligeramente o cambiando la junta del vástago; la segunda, rehaciendo la unión.
Sustituir el cuerpo del detentor exige cortar el paso de agua en ese tramo. Según la instalación, se vacía parte del circuito o se congela la tubería con una herramienta específica para trabajar sin vaciar. Luego hay que rellenar, purgar y devolver la presión a la caldera.
Si el detentor está agarrotado, no lo fuerces con alicates: puedes partir el vástago y quedarte con una fuga de agua caliente. Nuestro servicio de radiadores sustituye detentores y válvulas y deja equilibrada la instalación.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que abrir o cerrar el detentor para que el radiador caliente más?
Si ese radiador está frío porque le llega poco caudal, abre su detentor, pero piensa que el problema suele estar en que otros radiadores se llevan demasiado. Lo eficaz es cerrar un poco los detentores de los radiadores que calientan de más, normalmente los más cercanos a la caldera, y así empujar el agua hacia los lejanos.
¿Puedo apagar un radiador cerrando el detentor?
Técnicamente sí, pero no es lo recomendable. Si lo cierras, pierdes el ajuste de equilibrado y tendrás que volver a contar las vueltas. Para apagar un radiador usa la llave de entrada o pon la válvula termostática en su posición mínima. El detentor solo se cierra del todo para aislar el radiador y desmontarlo.
¿Cada cuánto hay que regular los detentores?
En una instalación que funciona bien, una vez basta. Conviene repetir el equilibrado si se añaden o quitan radiadores, se cambian válvulas por termostáticas, se sustituye la caldera o la bomba, o se ha lavado el circuito. Si nadie ha tocado nada y aparece un radiador frío, busca primero aire o lodos.
¿Qué pasa si pongo válvulas termostáticas en todos los radiadores?
Ganas control por estancias, porque cada radiador cierra cuando su habitación llega a la temperatura elegida. Pero el caudal se redistribuye mientras abren y cierran, así que conviene revisar el equilibrado tras instalarlas. Deja al menos un radiador o circuito sin termostática si tu caldera lo requiere, según indique su fabricante.








