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Lo esencial de fontanería que todo propietario o inquilino debería saber cabe en pocas ideas. Localiza y prueba tu llave de paso, distingue qué tramo es tuyo, de la comunidad o del Consorcio, no uses el inodoro como papelera y cierra el agua al irte de viaje. Con eso se evita la mayoría de los disgustos.
Dónde está tu llave de paso y cómo comprobar que funciona
El Código Técnico exige que cada vivienda tenga una llave de paso en el interior de la propiedad, en un lugar accesible (CTE DB HS 4, apartado 3.2.1.3). También pide que las derivaciones a cocina y baños lleven su propia llave de corte, de fría y de caliente.
En la práctica, en los pisos de Bilbao la llave general suele estar en uno de estos sitios:
- Junto a la puerta de entrada, dentro de un pequeño registro o en el recibidor.
- En la cocina, bajo el fregadero o cerca del termo o la caldera.
- En el baño, en un registro de la pared o detrás de una tapa.
- En edificios antiguos sin llave interior, la única accesible puede ser la de tu contador en la batería del portal o del sótano.
Búscala hoy, no el día de la fuga. Ciérrala, abre un grifo y comprueba que deja de salir agua. Si no cierra del todo o está agarrotada, cámbiala antes de necesitarla: la guía sobre cómo cambiar la llave de paso explica el trabajo.
Enseña a todos en casa dónde está. En una urgencia, quien esté solo tiene que saber cerrarla.
Qué es tuyo, qué es de la comunidad y qué es del Consorcio

Saber a quién corresponde un tramo ahorra discusiones y llamadas al sitio equivocado. En un edificio servido por el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, el reparto es este:
- Consorcio de Aguas: la red de la calle y la acometida hasta la llave de registro, incluida. Su ordenanza de abastecimiento (artículo 26) le atribuye su mantenimiento y conservación.
- Comunidad de propietarios: desde la llave de registro, la instalación general, la batería de contadores, los montantes y las bajantes. El Código Civil (artículo 396) considera elementos comunes las conducciones de suministro y desagüe hasta la entrada al espacio privativo.
- Tu vivienda: desde tu llave de paso hasta cada grifo, desagüe y aparato de casa.
Si hay agua saliendo en la acera o antes del contador, la guía sobre fugas en la calle y el Consorcio te dice qué hacer y a quién avisar. Una bajante que gotea en tu techo casi nunca es asunto tuyo: es de la comunidad.
Si vives de alquiler: quién paga cada reparación
La Ley de Arrendamientos Urbanos reparte las reparaciones en su artículo 21. El arrendador debe hacer, sin subir la renta, las necesarias para mantener la vivienda habitable. Al inquilino le tocan las pequeñas reparaciones que exija el desgaste por el uso ordinario.
Traducido a fontanería, un termo que se estropea por antigüedad o una tubería empotrada que pierde son del propietario. Un aireador atascado o una zapata de grifo gastada suelen considerarse desgaste de uso. Los casos dudosos dependen del contrato y del origen de la avería.
El inquilino debe avisar al arrendador lo antes posible. Si hay un daño inminente, puede hacer la reparación urgente, comunicándolo antes, y reclamar el importe.
Un dato para propietarios que alquilan: el Real Decreto 3/2023 obliga a sustituir las tuberías con plomo en pisos en alquiler antes del 2 de enero de 2030, cuando sea técnica y económicamente viable.
Lo que nunca debe ir por el inodoro ni por el fregadero

El Ayuntamiento de Bilbao lo resume en un consejo: no uses el inodoro como papelera. Estas son causas típicas de atasco en viviendas y bajantes:
- Toallitas húmedas, aunque el envase diga que se deshacen. Se enredan en codos y arquetas y forman tapones con la grasa.
- Bastoncillos, compresas, tampones, preservativos, pelo y restos de arena de gato.
- Aceite de cocina: se enfría, se pega a la tubería y atrapa todo lo que pasa después. Guárdalo en una botella y llévalo a un punto de recogida.
- Posos de café, cáscaras y restos de comida por el fregadero.
- Restos de obra, yeso o mortero: fraguan dentro del desagüe.
Si un desagüe rebosa, no eches desatascadores cáusticos a un atasco que no drena. El producto queda en el sifón y quien tenga que desmontarlo corre el riesgo de quemarse.
Antes de irte de vacaciones o de dejar la casa unos días
Una fuga con la casa vacía es la peor combinación: nadie la ve y el agua corre días. Antes de salir:
- Cierra la llave de paso general. La calefacción de caldera es un circuito cerrado y no la necesita abierta mientras estás fuera.
- Apaga el termo eléctrico o déjalo en modo vacaciones si lo tiene.
- Cierra las llaves de lavadora y lavavajillas: sus latiguillos están siempre en carga.
- Apunta la lectura del contador y compárala al volver. Si se ha movido con tu llave cerrada, la fuga está en el tramo entre el contador y esa llave.
- Si tienes riego automático o una casa en zona fría, deja el circuito exterior cerrado y vacío.
Si un vecino tiene llave, dile dónde está tu llave de paso. Si tu casa causa daños mientras estás fuera, la guía sobre el seguro de hogar y las fugas al vecino explica cómo gestionarlo.
Apaños provisionales que sirven y cuándo dejan de servir
Las cintas, masillas y abrazaderas de reparación que venden en ferreterías sirven, pero con límites claros:
- Cinta de reparación de fibra con resina: aguanta un poro en tubería vista hasta que llega el fontanero. No sirve en uniones que se mueven ni con agua caliente a mucha presión.
- Masilla epoxi de dos componentes: útil en un goteo pequeño de tubo metálico, con la tubería seca y sin presión.
- Abrazadera de reparación: la mejor opción provisional en un tramo recto de tubería.
- Teflón o cinta de sellado: solo para roscas que se vuelven a montar, no para tapar fugas.
Cualquiera de ellos es un parche. Si la tubería es de hierro galvanizado viejo, lo probable es que junto al poro aparezca otro.
Preguntas frecuentes
¿Dónde suele estar la llave de paso de un piso?
Lo más habitual es encontrarla junto a la puerta de entrada, en la cocina o en el baño, a veces tras una tapa de registro. El Código Técnico exige que esté dentro de la vivienda y accesible. En edificios antiguos puede faltar, y entonces la única llave es la de tu contador en la batería del portal.
¿Quién paga una fuga en la bajante del edificio?
Las bajantes son elementos comunes según el artículo 396 del Código Civil, así que la reparación corresponde a la comunidad de propietarios. Los daños que cause en tu vivienda suelen tramitarse con el seguro de la comunidad. Si el atasco lo provoca un vecino concreto, la comunidad puede reclamarle.
¿Las toallitas que dicen «desechables por el WC» se pueden tirar?
Mejor no. Aunque el envase lo diga, muchas no se deshacen a tiempo en el recorrido por la bajante y acaban formando tapones con grasa en codos y arquetas. El Ayuntamiento de Bilbao recomienda no usar el inodoro como papelera. Tíralas siempre a la basura.
¿Tengo que cerrar la llave de paso si me voy unos días?
Es lo más prudente. Si revienta un latiguillo con la casa vacía, el agua sale sin parar hasta que alguien lo nota. La calefacción de caldera funciona en circuito cerrado y no necesita la llave abierta. Apaga el termo y anota la lectura del contador para compararla al volver.
Soy inquilino y se ha roto el termo, ¿quién lo paga?
Si se ha estropeado por antigüedad o avería y no por mal uso, es una reparación necesaria para la habitabilidad y corresponde al propietario según el artículo 21 de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Avísale cuanto antes. Al inquilino solo le tocan las pequeñas reparaciones por desgaste de uso ordinario.








