Respuesta rápida
Una cisterna que pierde agua casi siempre falla en una de dos piezas: el grifo de llenado, que no corta y rebosa por el tubo de desborde, o la válvula de descarga, cuya goma no sella. Quita la tapa y mira el nivel: si el agua llega al rebosadero, es el llenado; si no, es la descarga.
Paso a paso
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Cierra la llave de escuadra y quita la tapa
La llave suele estar en la pared, detrás o al lado del inodoro. Déjala abierta un momento si necesitas ver el llenado, pero ten a mano cómo cerrarla. Apoya la tapa de porcelana sobre una toalla en el suelo: pesa y se rompe con facilidad.
- 2
Haz la prueba del colorante
Con el depósito lleno, añade unas gotas de colorante alimentario y no tires de la cadena durante al menos un cuarto de hora. Si la taza se tiñe, el agua está escapando por la válvula de descarga.
- 3
Comprueba dónde se para el nivel del agua
El agua debe quedarse por debajo del borde del tubo de rebosadero, normalmente a la altura que marca el fabricante. Si toca ese borde y sigue entrando, el grifo de llenado no cierra: baja el flotador con su tornillo, rueda o clip de ajuste.
- 4
Limpia la membrana del grifo de llenado
Con la llave cerrada, desmonta la cabeza del grifo según el modelo y revisa la membrana o junta de cierre. Un grano de arena o un resto de óxido basta para que no selle. Si está deformada o cortada, cambia la pieza o el grifo completo.
- 5
Revisa la goma de la válvula de descarga
Vacía el depósito, suelta la campana o el vástago de descarga y mira la junta de la base. Si está endurecida, ovalada o con suciedad incrustada, límpiala con agua y un paño; si no recupera la forma, sustitúyela por la del mismo modelo.
- 6
Vuelve a llenar y comprueba por fuera
Abre la llave, deja llenar y repite el colorante. Pasa la mano por los tornillos que unen cisterna y taza y por la conexión del latiguillo. Si hay gota, aprieta sin forzar la porcelana o cambia las gomas de esos tornillos.
Cómo distinguir un fallo de llenado de uno de descarga
Las dos averías se parecen desde fuera: se oye un hilo de agua en la taza o la cisterna se rellena sola cada cierto tiempo. Por dentro son muy distintas.
Fallo del grifo de llenado. El nivel sube hasta el rebosadero y el sobrante cae a la taza por ese tubo. El grifo sigue sonando de forma continua o casi continua. Suele deberse a un flotador desajustado, a una membrana con suciedad o a un grifo gastado.
Fallo de la válvula de descarga. El nivel se queda bien, pero el agua se escapa por la base de la válvula. La cisterna baja poco a poco y el grifo se abre un instante para reponer lo perdido: es el típico «se llena sola de madrugada». La causa casi siempre es la goma de cierre.
Cuánta agua puede perder una cisterna

No hay cifras oficiales españolas para una cisterna concreta, pero la agencia de medio ambiente de Estados Unidos (EPA), en su programa WaterSense, da dos órdenes de magnitud útiles.
- Una goma de descarga desgastada con una pérdida pequeña puede desperdiciar unos 30 galones al día: alrededor de 115 litros diarios, o unos 3.400 litros al mes.
- Un grifo de llenado que no llega a cortar puede dejar pasar, según la misma fuente, entre unos 110 y 680 litros por hora.
Son datos medidos con inodoros americanos, pero el mecanismo es el mismo. La conclusión práctica es clara: una cisterna que se oye correr no es una molestia, es probablemente la fuga más cara de la casa. Si tras arreglarla la factura no baja, repasa cómo detectar fugas de agua en casa.
Mecanismos de doble descarga: lo que suele fallar
Los mecanismos de doble pulsador tienen más piezas que la vieja cisterna de tirador y, por tanto, más puntos de fallo.
- El pulsador se queda enganchado y mantiene la válvula abierta. Pasa cuando la tapa se ha colocado torcida o la varilla que empuja el mecanismo es demasiado larga.
- Descarga incompleta o doble descarga siempre larga: una leva o un tope interior se ha roto o desplazado.
- Goteo continuo con la goma nueva: la campana no asienta recta porque el mecanismo está mal nivelado o flojo en su tuerca de base.
Los recambios universales existen, pero no todos encajan en todas las cisternas. Lleva la pieza vieja, o una foto con la marca y el modelo, antes de comprar nada. Si el inodoro es antiguo y gasta mucho, puede compensar cambiarlo: lo contamos en inodoro ahorrador.
Cisternas empotradas: qué puedes tocar y qué no

En baños reformados es habitual la cisterna empotrada en la pared, con una placa de pulsador como única parte visible. La placa sale a presión o con un par de clips y deja ver un registro por donde se accede al grifo de llenado y a la válvula de descarga.
Las piezas son específicas de cada fabricante y conviene manipularlas con cuidado para no desencajar el marco. Cambiar la goma de descarga o limpiar el llenado se puede hacer por el registro.
Lo que no tiene arreglo casero es una pérdida en la conexión de alimentación o en el manguito de salida, dentro del tabique. Si ves humedad en la pared bajo el pulsador o en el techo del piso inferior, cierra la llave y pide ayuda: ahí el agua no se queda en la taza, se va a la obra.
Gota por fuera: fuga o condensación
En los baños sin ventilación del Gran Bilbao es frecuente ver la cisterna «sudar». Bilbao tiene una humedad relativa media del 70 % en la estación de Loiu, según AEMET, y el agua fría del depósito condensa ese vapor en la porcelana tras cada ducha.
Para distinguirlo, seca bien la cisterna y observa. Si se forman gotas por toda la superficie y el fenómeno coincide con duchas o días húmedos, es condensación. Si la gota sale siempre del mismo punto, como un tornillo de fijación, la llave de escuadra o la tuerca del latiguillo, es fuga.
La condensación se corrige ventilando o con un extractor. La fuga, cambiando la junta de ese punto.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la cisterna se rellena sola sin tirar de la cadena?
Porque está perdiendo agua por la válvula de descarga. El nivel baja poco a poco hasta que el flotador abre el grifo para reponerlo, y lo oyes como un llenado corto cada cierto tiempo. La prueba del colorante lo confirma. Casi siempre se resuelve limpiando o cambiando la goma de cierre de la válvula.
¿A qué altura debe quedar el agua de la cisterna?
Por debajo del borde del tubo de rebosadero, en la marca que suele traer el depósito o el propio mecanismo. Si el agua toca ese borde, se escapa a la taza de forma continua. Bajando el flotador con su ajuste reduces el nivel; conviene no bajarlo tanto que la descarga deje de arrastrar bien.
¿Sirve cualquier mecanismo universal para mi cisterna?
No siempre. Cambian el diámetro del orificio de descarga, la altura interior del depósito y la posición de la entrada de agua. Mide el depósito, fotografía el mecanismo antiguo y compra uno compatible con esas medidas. En cisternas empotradas es mejor usar recambios del mismo fabricante.
¿Una cisterna que pierde agua gasta mucho?
Sí, porque pierde día y noche. Según el programa WaterSense de la EPA estadounidense, una goma de descarga con una pérdida pequeña puede desperdiciar unos 115 litros diarios. Un grifo de llenado que no corta puede superar esa cifra en una sola hora. Por eso conviene arreglarla en cuanto la oyes.








