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Mantenimiento

Consejos de fontanería: los errores de bricolaje que acaban en avería y cómo evitarlos

Actualizado el 9 min de lectura

Cinta métrica midiendo el ancho de un radiador de hierro fundido

4,7 en Google

88 reseñas · 16/09/2026
Ver todas las opiniones
  • Jony

    febrero de 2026

    Hemos tenido un problema de atasco bastante importante en las tuberias. Hemos llamado esta mañana y a la hora estaban en casa para solucionarnos el problema. No dudaremos en volver a llamarlos si los necesitamos. Un servicio de 10. Muchas gracias.

  • josito129 claudio coello

    febrero de 2026

    Excelente servicio. La atención ha sido de 10 desde el primer momento: siempre disponibles, atentos y resolutivos.

  • Juan Caracola

    enero de 2026

    Muy profesional , un trabajo muy bien hecho. Lo recomiendo.

  • Ariadna Fuentes

    enero de 2026

    Amables, limpios, rapidos, muy profesionales y con precios ajustados. ¿Qué más se puede pedir?. Los recomiendo sin duda

  • saycheese

    diciembre de 2025

    Excelente atención. Tuve una emergencia por una pérdida de agua en plena madrugada y en apenas media hora ya estaban solucionando todo. Muy eficientes, con un trato cordial y gran profesionalismo. Definitivamente recurriré a ellos si vuelve a surgir algún problema.

  • Noel

    diciembre de 2025

    Excelentes en su trabajo. Contacté con ellos para sustituir cuatro llaves de paso empotradas y localizar la llave principal de la casa, que había sido eliminada en una reforma anterior mal ejecutada. Resolvieron todo de forma eficiente y en muy poco tiempo.

  • Eduardo Avivar

    diciembre de 2025

    Atención excelente, servicio ágil y de primera. Profesional de confianza, siempre dispuesto a ayudar. Totalmente recomendable.

  • Mugs

    diciembre de 2025

    Trato inmejorable, calidad y rapidez. Una persona honesta y servicial 100% recomendando

Respuesta rápida

La mayoría de las averías que nacen de un arreglo casero vienen de pocos errores: demasiado teflón o en la rosca equivocada, apretar racores con fuerza, tapar fugas con silicona, unir cobre y galvanizado sin separación, taladrar a ciegas y cambiar grifos sin vaciar la tubería. Evitarlos cuesta poco; repararlos, bastante más.

Roscas y racores: poco teflón y nada de fuerza bruta

El teflón sella roscas cónicas metálicas, como la entrada de una llave de paso o un codo de galvanizado. No sirve para todo, y ponerlo donde no toca provoca justo la fuga que querías evitar. Los latiguillos con junta de goma, los racores con junta plana y los enlaces de compresión cierran por la junta o por la oliva, no por la rosca.

Para ponerlo bien:

  • Limpia la rosca de restos viejos y sécala.
  • Enrolla la cinta en el mismo sentido en que se va a roscar la pieza, mirando al extremo de la rosca macho. Si la enrollas al revés, se deshace al apretar.
  • Da las vueltas justas para cubrir los hilos con una capa fina que deje ver su relieve. Más cinta no sella mejor.
  • Empieza a un hilo del borde para que no se desprendan tiras hacia el interior del tubo.

El exceso tiene dos consecuencias. Las hebras sueltas viajan con el agua y acaban en aireadores, cartuchos de monomando o válvulas de cisterna. Y una rosca demasiado gruesa hace palanca sobre la pieza hembra: en accesorios de latón puede abrir una fisura que no se ve hasta días después.

Con el apriete pasa algo parecido. Un racor con junta se aprieta a mano y se remata con poco giro de llave, sujetando la pieza fija con una segunda llave para no transmitir el esfuerzo a la tubería. Si una unión gotea tras apretar con fuerza, apretar más casi nunca la arregla: la junta ya está aplastada o fuera de su sitio y hay que desmontar y cambiarla.

Silicona encima de una fuga: tapa el síntoma, no la avería

Grifo, latiguillos y llave inglesa sobre una encimera de granito
Grifo, latiguillos y llave inglesa sobre una encimera de granito.

Es el apaño más repetido en baños y cocinas. Aparece una mancha junto al plato de ducha o gotea la unión de un sifón, y se pasa un cordón de silicona por encima. Durante unos días parece resuelto.

La silicona no está pensada para contener agua a presión ni para unir piezas que trabajan. En una tubería de suministro el agua termina abriéndose paso por debajo del cordón. En un desagüe, el sifón sigue perdiendo por dentro, pero ahora el agua cae oculta dentro del mueble o del forjado.

Donde sí tiene su sitio es en el sellado perimetral de platos, bañeras y encimeras. Incluso ahí hay un error frecuente: aplicar silicona nueva sobre la vieja. La capa antigua, ennegrecida o despegada, sigue dejando pasar agua por detrás. Lo correcto es retirarla entera, limpiar y desengrasar la junta, dejarla secar y aplicar silicona sanitaria antimoho en un solo cordón continuo.

Si una mancha vuelve a aparecer tras un sellado bien hecho, el agua no viene de la junta. Hay que buscar en la válvula del plato, en el desagüe o en la tubería empotrada. La guía de mantenimiento por calendario indica cada cuánto revisar esos sellados.

Cobre con galvanizado sin separación: el empalme que se come la tubería

Cuando se une cobre con hierro galvanizado en contacto directo, los dos metales forman un par galvánico. El agua hace de conductor y el metal menos noble, el galvanizado, se corroe más deprisa justo junto a la unión. El resultado típico es una rosca que empieza a sudar óxido y acaba perforada.

El Código Técnico de la Edificación lo tiene en cuenta en su documento de suministro de agua (DB HS 4). Pide que las tuberías de cobre no se coloquen antes de las de acero galvanizado según el sentido de circulación del agua, y admite manguitos antielectrolíticos de plástico en la unión de ambos materiales.

Esto importa mucho en Bilbao. Según Eustat, el 79,9 % de los edificios de viviendas de la villa es anterior a 1981, así que en muchas reparaciones conviene suponer que puede haber tramos metálicos antiguos. El error clásico es cambiar un trozo de galvanizado picado por cobre, sin más, y ver cómo falla la unión siguiente al poco tiempo.

Si vas a sustituir solo una parte, pregunta por materiales plásticos como el PEX o el multicapa, que evitan el problema con los accesorios de transición adecuados. Las ventajas y límites de ese material están en la guía sobre tubería de PEX.

Obras en casa: taladrar a ciegas y tapar llaves y registros

Nivel de burbuja apoyado sobre un radiador toallero blanco durante su montaje
Nivel de burbuja apoyado sobre un radiador toallero blanco durante su montaje.

Colgar un mueble de baño o un radiador toallero es la forma más rápida de perforar una tubería empotrada. Antes de taladrar, piensa por dónde va el agua:

  • Las tuberías suelen subir o bajar en vertical desde grifos, cisternas y llaves, y recorrer la pared en horizontal a la altura de las tomas. Evita la franja por encima y por debajo de cada punto de agua.
  • Un detector de metales no ve tuberías de plástico. Si la instalación es de PEX o multicapa, un multidetector con modo de pared ayuda, pero no es infalible. Mira fotos de la obra si las tienes.
  • Cuidado también con el suelo: en calefacción por suelo radiante, un taco en el pavimento puede alcanzar un circuito.
  • En instalaciones nuevas, el Código Técnico pide separar las tuberías de agua de las canalizaciones eléctricas, pero en una vivienda antigua no des por hecho que se respetó.

Si aciertas en una tubería, no saques la broca ni el tornillo: cierra primero la llave de paso general y después retíralo con un cubo debajo.

El otro error de obra es esconder lo que tiene que estar a mano. Un mueble fijo delante de la llave de paso, un azulejo sobre el registro de la bañera o un falso techo sin trampilla bajo el bote sifónico convierten una reparación sencilla en picar y reponer. Deja siempre una tapa practicable, aunque sea con imanes, frente a llaves de corte, purgadores, válvulas y arquetas.

Cambiar un grifo o un latiguillo sin inundar el mueble

Cambiar un grifo es una tarea asequible si se hace en orden. Los problemas llegan cuando se empieza a desenroscar con la tubería en carga o se reutilizan piezas cansadas.

  • Corta y vacía. Cierra las llaves de escuadra del grifo. Si están agarrotadas o no cierran del todo, cierra la general y abre un grifo más bajo de la casa para que la tubería pierda presión.
  • Protege el desagüe con un trapo para no perder tornillos ni juntas por el sifón, y pon un cubo bajo las conexiones.
  • No reutilices los latiguillos viejos. Comprueba antes la medida de la rosca y la longitud: un latiguillo tirante o doblado en ángulo cerrado se daña por dentro.
  • Abre despacio y revisa cada unión con papel de cocina seco. Repite la comprobación al día siguiente, porque algunas pérdidas tardan en aparecer.

Sobre los latiguillos, lo barato sale caro. Un flexible de malla trenzada lleva dentro un tubo de goma que envejece, y cuando falla lo hace con la presión de la red. Elige piezas de marca con sus juntas y cámbialos si la malla está oxidada, abombada o con hilos rotos. Muchos fabricantes indican en el envase un plazo de revisión; respétalo.

Lo mismo vale para lavadora y lavavajillas. Su manguera de entrada está siempre en carga mientras la llave esté abierta. Si sales de casa con el aparato en marcha o terminado, cerrar esa llave es un gesto de segundos. Asegura también la manguera de desagüe en el sifón o en la pila con una brida, para que no se salga al vaciar.

Desatascadores químicos en tuberías viejas

Los productos a base de sosa cáustica o de ácido prometen desatascar sin esfuerzo, pero en una instalación antigua son una mala apuesta. La reacción genera calor y ataca metales y juntas, y en tramos de galvanizado debilitado o con uniones de plomo puede acelerar una pérdida.

Tampoco resuelven un atasco real de pelo, grasa o toallitas: el producto se queda encima del tapón y convierte el desmontaje posterior en un riesgo de quemaduras. Y nunca deben mezclarse dos productos distintos.

En un atasco de lavabo o fregadero, lo sensato es empezar por desmontar y limpiar el sifón, que es donde se forma la mayoría de tapones, y seguir con un muelle manual. Los procedimientos, aparato por aparato, están en la guía sobre cómo desatascar tuberías.

Las herramientas mínimas que conviene tener en casa

No hace falta un taller. Con este equipo básico se resuelven los pequeños trabajos y, sobre todo, se contiene una avería hasta que llega ayuda:

  • Dos llaves ajustables, una para girar y otra para sujetar la pieza fija.
  • Llave de sifón o alicate de canal regulable para desagües y tuercas grandes de plástico.
  • Cinta de teflón y un pequeño surtido de juntas planas de las medidas más comunes en casa.
  • Linterna frontal, para trabajar bajo el fregadero con las dos manos libres.
  • Cubo, trapos y guantes de goma.
  • Desatascador de ventosa y un muelle manual corto.
  • Destornilladores plano y de estrella, para tapas, embellecedores y mecanismos de cisterna.

Guárdalo todo junto y en un sitio que no quede tapado por nada, cerca de la llave de paso si es posible. Lo que no debe estar en esa caja es la tentación de meterse en trabajos de gas, en la instalación eléctrica del termo o en tramos comunes del edificio.

Preguntas frecuentes

¿Hay que poner teflón en las roscas de los latiguillos?

No. Los latiguillos flexibles llevan una junta de goma en la tuerca que es la que cierra contra el asiento. Si añades teflón, la junta no asienta bien y puede gotear o dañarse al apretar. El teflón se reserva para roscas metálicas cónicas sin junta, como las de llaves de paso y accesorios de galvanizado.

¿Se puede arreglar una fuga de tubería con silicona?

No es una reparación. La silicona no aguanta la presión de una tubería de suministro ni sujeta piezas que trabajan, y el agua acaba saliendo por debajo o, peor, por dentro de la pared. Sirve para sellar juntas de platos, bañeras y encimeras. Para contener un poro hasta que llegue el fontanero, usa una abrazadera de reparación.

¿Qué pasa si uno una tubería de cobre con una de hierro galvanizado?

Si quedan en contacto directo, se forma un par galvánico y el galvanizado se corroe junto a la unión hasta perforarse. El Código Técnico pide no colocar el cobre antes del galvanizado en el sentido del agua y admite manguitos antielectrolíticos. En reparaciones parciales suele ser más sencillo usar PEX o multicapa con el accesorio de transición.

¿Cómo sé si hay una tubería antes de taladrar la pared?

Evita las líneas verticales por encima y por debajo de grifos, cisternas y llaves, y la franja horizontal a la altura de las tomas. Un detector de metales localiza cobre o galvanizado, pero no ve tuberías de plástico. Si tienes fotos de la obra, consúltalas antes. Ante la duda, cambia el punto de anclaje.

¿Puedo apretar más un racor que gotea para que deje de perder?

Un cuarto de vuelta suave puede corregir una tuerca que se ha aflojado. Si ya estaba bien apretada y sigue goteando, forzarla aplasta la junta o fisura el latón y empeora la fuga. Cierra el agua, desmonta, revisa la junta y cámbiala si está deformada o endurecida antes de volver a montar.

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